El Rincón del Navegante de Silvana de Prado

Divinidades

Solsticio de Verano desde Penas de Rodas .:Ritos, leyendas y tradiciones de San Juan

Escrito por rincondelnavegante 20-06-2018 en Iberia. Comentarios (0)


¿Has vivido alguna vez el Solsticio de Verano en las Penas de Rodas?

 (Outeiro de Rei, Lugo)

penaderodas


La leyenda más popular de las Penas de Rodas, extendida por todo el norte de Galicia, cuenta que  « Unha pena é de alquitrán, a outra ten unha trabe de ouro » (Una piedra es de alquitrán, la otra tiene una viga de oro)...



Y en mi otro blog, Maestros contra el Mundo Moderno, te están esperando los  * Ritos, leyendas y tradiciones de San Juan *...

¿Te ha resultado interesante? ¿Has descubierto algo que no sabías?... ¡Espero que sí!.


Silvana de Prado



El Cuervo, el Héroe y el Número Mágico...

Escrito por rincondelnavegante 15-05-2018 en Mear hacia Inglaterra.. Comentarios (0)


Corvus Frugilegus, por Silvana de Prado



La última noticia que se tiene de haber servido la Torre de Hércules como defensa se contrae al año 1589, durante el sitio de la Coruña por el general Drake. En la noche del 5 al 6 de Mayo, cuando la toma de la Pescadería por los enemigos, en la dispersión de sus defensores, «nueve soldados se refugiaron en la Torre de Hércules, que está en la parte Norte de la ciudad, a un cuarto de legua, sirvíendo unicamente entonces de morada a las aves: en ella se hicieron fuertes, hasta que viendo que se les iban concluyendo las pocas provisiones que llevaran, se fueron rindiendo y saliendo como pudieron, a fin de procurarse, el alimento. Uno de ellos resistió nueve días en este encierro, comiendo grajos». 

Relación histórica del sitio puesto por los ingleses a la ciudad de la Coruña el 4 de Mayo de 1589 (Conforme a un manuscrito de la época existente en el Archivo del Ayuntamiento). 


Distintos elementos trascendentales hacen que este relato ultrapase el hecho histórico para convertirse en una de nuestras mejores leyendas. Quizá una de las más sencillas, aunque encierra significados profundos. Grabada en papel en muy pocas ocasiones a lo largo de la historia, en la actualidad desconocida hasta para los propios coruñeses. Un relato heroico como este que yo, al menos, interpreto como mágico, merece volver en el tiempo hasta unos cuantos siglos atrás...Esta es una historia de resistencia en términos absolutos; del resistir hasta el final, hasta las últimas consecuencias. Unos hechos inspiradores que cobran fuerza hoy en día, tanto  en clave individual ante cualquier dificultad importante en la vida como en clave colectiva como pueblo que despierta de la oscuridad y del letargo. Hay que verse en el lugar de este Héroe anónimo, anónimo pero con mayúsculas. Que fueron muchos los héores y heroínas que escribieron las mejores líneas de nuestra historia; unos célebres, otros desconocidos...Hay que verse resistiendo los ataques de esa horda de miles de orcos de los infiernos de Drake desembarcando de pleno en las cuatro calles que conformaban Coruña por aquel entonces a finales del siglo XVI...[ Estampa del Bosco ]...Hay que internarse en las "profundidades" de aquella Torre de Hércules, que no era como es ahora y he de decir que hasta ahora no he conocido yo un lugar más angustiante en el que estar, en su interior...Y tener que permanecer, aún encima siendo hostigados por aquellas alimañas; sabiendo que estaban arrasando la ciudad y sembrando el caos y el terror mientras tanto...Había que verse ahí encerrado y ver la destrucción de Coruña a lo lejos en los pocos instantes que se podía asomar la cabeza y por donde se pudiera asomar...Debilitadas las fuerzas y el ánimo solo uno resiste contra todo pronóstico...Nueve días, nueve noches, nueve soldados...Solo uno resiste, solo uno se salva...¡Salvado por los cuervos!. Ahora comemos ciertos animales por cuestiones puramente materiales (apetencia o nutrición) y algo queda en ciertas reuniones. Pero hubo un tiempo en el que también nos reuníamos en torno a ciertos animales por su vinculación con lo sagrado. "El último soldado" comió cuervo y no debemos olvidar su significado y el calado que el cuervo tuvo en nuestra cultura celta peninsular y aun después...Todo apunta a que en efecto fue un animal sagrado asociado al dios Lug o Lugus: «Lugus aparece como una divinidad con diversas funciones que guarda semejanzas con divinidades romanas como Mercurio y Apolo, tiene cualidades relacionadas con la soberanía, con la guerra y con aspectos como la salud...Ha dado nombre a diversas poblaciones galas e hispanas así como a algunas etnias. No aparece, sin embargo, reflejado en la estatuaria, aunque podría estar detrás de algunas representaciones del Mercurio céltico en su aspecto tricéfalo o de Cernunnos, el dios galo que aparece frecuentemente representado en pose búdica y con cuernos de ciervo. Su animal característico es el cuervo y su símbolo es la lanza, por lo que algunas representaciones de divinidades indígenas con lanza interpretadas como Marte, podrían representar a Lugus» ("La religión céltica en la Península Ibérica", Juan Carlos Olivares Pedreño)


Acércate a la leyenda como nunca habías imaginado...

El  REYEZUELO, EL CUERVO Y EL DIOS CÉLTICO LUG  de  Marco Virgilio García Quintela

LA TORRE DE HÉRCULES: Impresiones acerca de este antiquísimo faro bajo su aspecto histórico y arqueológico, del historiador Francisco Tettamancy Gastón. Facsímil de la Librería Arenas.

MARÍA PITA: DEFENSA DE LA CORUÑA EN 1589 (Narración histórica). También editado por la Librería Arenas (Si no puedes pasar por Coruña siempre puedes adquirir estos clásicos por internet).


                                                                                              Silvana de Prado



Sobre el Culto a las Aguas

Escrito por rincondelnavegante 20-06-2017 en El Agua como Símbolo. Comentarios (0)


La "Pedra Formosa" (Piedra Hermosa) dentro del conjunto del baño ritual encontrado en la Citânia de Briteiros, cerca de Guimarães, Portugal.


SOBRE EL CULTO A LAS AGUAS (Por Ramón Grande del Brío)

El medio acuático ha inspirado a los hombres de todas las épocas un sentimiento de veneración. En mayor o menor grado, los mares, los ríos, los lagos y las fuentes han sido objeto de manifestaciones culturales por parte de la práctica totalidad de los pueblos de la tierra.

La mayoría de las grandes corrientes de agua inspiraron en cada región una serie de leyendas concernientes a la impresión de vida que su propio decurso despertaba. La sugestión que los ríos más caudalosos producían, explica el desarrollo de determinadas creencias cosmológicas, en las que aquéllos desempeñaban una función generativa. Como elemento telúrico aportaron toda suerte de significantes. Un río podía introducir la amnesis en la mente del hombre, cual ocurría con el río Lethes (Limia, Orense) en época romana; podía también sugerir ideas de inmortalidad como ente procreador: Vidomaros, jefe galo vencido y muerto por el cónsul romano Marco Claudio Marcelo en el año 222 a.C., decíase encarnación del Rhin, antepasado suyo.

En la Península Ibérica han persistido hasta nuestros días diversas formas de expresión del culto, particularmente referido a las fuentes; de lo cual se conservan multitud de aras votivas que señalan la existencia de númenes a quienes se ponía en relación con aquéllas. En muchos casos, la posterior cristalización de los veneros sacralizados permitió, a través de los correspondientes topónimos, mantener la memoria del culto primitivo. Por otra parte, la asociación fuente-árbol constituye una constante, por lo que con frecuencia dicho binomio es entendido como expresión de una sola categoría númica.

Alguna vez, cual sucede en el pueblo de Endrinal de la Sierra (Salamanca), de donde procede la familia del autor por rama materna, se advierte la presencia de una triada compuesta por una fuente, un árbol y una ermita en la que recibe culto San Juan. A este respecto, como ya advierte el profesor Caro Baroja, es probable que dicho santo de la hagiografía cristiana sustituyese y unificase siglos atrás los diferentes númenes acuáticos, siendo así que las ermitas de San Juan se encuentran por lo regular cabe una serie de fuentes antaño veneradas. Máxime si las cualidades terapéuticas de las mismas se hallaban suficientemente probadas. El ejemplo de las caldas es en este sentido revelador, cuando menos por lo que respecta al noroeste hispánico. Citaremos asimismo la fuente de Casa Santa, en cuyas inmediaciones fue descubierta un ara dedicada a las ninfas (innominadas). El agua de dicha fuente, ubicada a unos dos kilómetros de la ciudad de Valladolid, fue analizada por miembros de la Jefatura Provincial de Sanidad a instancias de Ricardo Martín Valla y Germán Delibes de Castro, autores del trabajo en que daban a conocer el epígrafe que el ara contenía (BSAA, Univ. Valladolid, 1977). Los análisis revelaron ciertas propiedades del agua, que pudo haber sido utilizada, tal como ya apuntan los citados autores, con fines terapéuticos.

Análogo sentido tiene la presencia de ermitas dedicadas a la Virgen, la cual suele aparecer bajo el nombre de Virgen de la Fuente Santa (o simplemente de la Fuensanta), cual ocurre en el término de Medinilla (Avila) y en los alrededores de Navarredonda de Salvatierra (Salamanca), por solamente citar algunos. Resulta interesante el comprobar que en ambos casos existen castros o edificaciones primitivas en sus inmediaciones y que nos remiten sin duda a momentos en que ya debió existir algún tipo de práctica cultual. Así, en las áreas próximas a la mencionada Medinilla, se levantaba un poblado denominado genéricamente "El Cerro del Berrueco", conocido a través de las excavaciones realizadas por el padre Morán y posteriormente por el profesor Maluquer de Motes, y en el ámbito del cual se encuentran los restos de una ermita dedicada a San Cristóbal, a la que los lugareños dan el nombre de Casa del Santo.

En cuanto a la ermita de la Fuente Santa, cerca de Navarredonda de Salvatierra, se levanta junto a la calzada de la Plata, antigua vía romana. Dentro de la ermita hay ruinas de un pozo que, como bien apuntara el citado padre Morán, hablan de la existencia de un culto primitivo. Al igual que en las también localidades salmantinas de Pereña y Zarza de Pumareda, donde perviven leyendas relativas a apariciones de la Virgen en puntos de ubicación de castros o peñas notorias, junto a fuentes santas y pozos de agua. La lista sería interminable.

En esta somera alusión a antiguas formas cultuales del medio acuático, incluiré por último algunos datos correspondientes a otros lugares de la provincia de Salamanca: los Humos de Masueco, el agua santa, en Pereña y el valle de Belén, en Herguijuela de la Sierra. En todos los casos hay, en las inmediaciones, pinturas prehistóricas y/o bien fuentes (en Pereña y en Herguijuela de la Sierra) o bien (Humos de Masueco) una cascada de singulares características. En lo que respecta al valle de Belén, es de significar el hecho de que el arroyo del mismo nombre discurra por terrenos que presentan topónimos de concomitancias "paganas", como el Pozo Airón, la Orconera, la sierra del Castillo (pervivencias de antiguos lugares sagrados donde el autor ha descubierto asimismo la existencia de pinturas rupestres). y el propio nombre de Belén presenta afinidades con otros hidrónimos del norte de la Península, claramente relacionados con el Belén galo.

Entre las propiedades atribuidas a ciertas fuentes se cuenta el infundir a las mujeres estériles la capacidad prolífica. No es algo muy conocido en España, siendo por otro lado realmente infrecuente en el acervo de creencias. Tan sólo un caso menciona Caro Baroja correspondiente a Oñate (Guipúzcoa), aunque se han recogido testimonios referentes a ciertas regiones de Francia, Grecia e Italia. Sobre este particular, hay que recordar que, según la mitología céltica, el héroe Conall nació de mujer infértil, después que ésta adquiriera condición prolífica por efecto de su inmersión en las aguas de una fuente que un druida había encantado.

Perdido hoy ya el carácter sagrado, muchas de tales fuentes han continuado ejerciendo una forma de influjo sobre las gentes, especialmente aquellas que viven en lugares apartados. Prácticas curanderiles y rituales pantomímicos -típico caso, el lanzamiento de monedas en la fontana de Trevi, Italia- han ido desvirtuando paulatinamente el sentido originario del culto a las aguas, que ha pasado a relacionarse con "simples" creencias y con supersticiones. Y en cuanto a los ríos, algunos conservan el dualismo simbólico de que las aguas aparecen revestidas como hábitat de genios benéficos o maléficos, según los casos. Así, mientras que el Miño, río alocuo (por mandato de la Virgen María discurre en silencio) ejerce una acción benéfica sobre las gentes, el Homen es un río que, en su fluir por determinadas áreas del norte de Portugal, va devorando personas o animales. Se trata, en fin, de creencias mantenidas hasta bien entrado el presente siglo y cuyo origen hay que buscarlo en la idea de la existencia de un poder fluvial cuyo comportamiento con respecto a los hombres se corresponde en cierta medida con la actitud adoptada por éstos hacia su propio entorno.

Si en los casos antes apuntados, el agua puede ser un elemento venerado o temido, en otros muchos constituye únicamente un elemento receptor de un genio númico: ondinas y nereidas moran en las fuentes y en los lagos y reciben culto. Con todo, el nombre con que en el ámbito hispano suelen aparecer mencionadas en las diversas aras votivas es el de ninfa. (Hay una Nymphae calidae en Tarragona, una Dominae nymphae en Sevilla, algunas Nynphis en Baños de Montemayor, Cáceres, etc.).

Aparte la dedicación de monumentos las ninfas eran objeto de ofrendas que eran arrojadas al agua, o simplemente depositadas en algún lugar apropiado en los alrededores de aquélla. El depósito de armas hallado en la ría de Huelva constituye, a juicio del profesor AImagro, un ejemplo de culto a las aguas. Por su parte, el profesor Caro Baroja da cuenta del hallazgo de una gran cantidad de exvotos en Despeñaperros, ya publicados por el investigador Alvarez Osorio en 1935, y apunta la idea de que, por localizarse en torno de una fuente de aguas finas debieron de tener entidad como de culto. Caro Baroja enuncia otro hallazgo de bronces ibéricos, de similares características, en cierta área cultural de Murcia, donde existiera un templo dedicado a una divinidad acuática y que ha dado nombre a la actual Virgen de la Fuensanta. A este respecto, nos permitimos recordar las concomitancias que se producen en alguna medida entre tales cultos y la pervivencia de la costumbre de las rogativas impetrando lluvia y que tiene lugar todavía en algunas zonas de la península ibérica. Procurando huir del simplismo, nosotros vemos en ello la permanencia de una metafísica del rito que viene determinada por la existencia de una categoría de universalidad -ontológica y cosmológica- superior a toda fórmula de expresión concreta. El abuso de estas últimas ha dado como consecuencia una erudición mediatizada por el afán reduccionista que pierde la perspectiva de la unicidad. Por ello juzgamos de singular importancia destacar la trascendentalidad de las creencias, según hemos apuntado en otra ocasión. En el caso presente, resulta tentador para algunos el considerar el fenómeno númico como parte del capítulo de supersticiones paganas propias de "mentalidades arcaicas". De ese modo el desavio es inevitable.

Vayamos con otra dimensión.

LA DAMA DEL LAGO 

Aun en el plano alegórico, la fuente atiende consideraciones vitalistas de renovación -centro energético-, de la inagotabilidad. La dinámica de las fuerzas elementales que sostienen el universo se halla contenida, implícitamente, en la fuente. En el caso concreto del ciclo del Grial, la dama de la fuente (que no es una ninfa), mujer del caballero negro, categoriza el principio pasivo, fuerte en su inmutabilidad. Es el equivalente de la dama del lago, quien presenta una espada mágica al rey Arturo. Nos permitiremos un breve comentario al respecto.

No pretendemos forzar la interpretación. Veamos las características principales del simbolismo que afecta a la dama del lago: su permanencia en el seno de las aguas hasta el momento en que deba cumplir su cometido, que está siempre en función de la empresa de un caballero determinado; su pasividad, constituyéndose en depositaria y receptora de elementos y fórmulas de equilibrio, en contraposición a la fuerza y al dinamismo del caballero a quien pertenece. La concepción estática de la dama del lago corresponde al carácter "pasivo" que se atribuye desde antiguo a las ninfas. Hasta tal punto es esto interesante que, si observamos con atención las características propiamente ecofísicas -de naturaleza y ubicación- de los lagos y de las fuentes, anotaremos el hecho de que ambos entes presentan un alto grado de estatismo como carácter connatural. En cambio, los ríos presentan un dinamismo per se, que es lo que les confiere su naturaleza de elementos fundamentalmente móviles, cambiantes. Pues bien, las ninfas son númenes adscritos a los primeros, en tanto que las aguas de los ríos son veneradas por si mismas, por el poder de su movimiento.

BIBLIOGRAFIA ANONIMO: "La morte d'Arthur".

BLAZQUEZ MARTINEZ, J. M. 

CARO BARO]A, J. : "La estación de amor". Madrid, 1979.

D'ARBOIS DE JUBAINVILLE, H.: "Le cycle mytologique irlandais". París, 1884.